La vida humana está hecha de decisiones: sí o no, dentro o fuera, arriba o abajo. Y luego están las decisiones que importan: Amar u odiar, el ser un héroe o el ser un cobarde, pelear o rendirse, vivir… o morir.
Vivir o morir. Héroe o cobarde. Pelear o darse por vencido. Lo diré de nuevo para estar seguro que me están escuchando: La vida humana se compone de opciones: vivir o morir, esa es la elecciones importante… y no siempre está en nuestras manos.
El dolor solo hay que aguantarlo, esperar a que se vaya por si solo y a que la herida que lo ha causado cicatrice, no hay soluciones ni respuestas sencillas, solo hay que respirar hondo y esperar a que se calme. La mayoría de las veces el dolor puede aliviarse, pero a veces llega cuando menos te lo esperas, te da un golpe bajo y no te deja levantarte. Hay que aprender a aceptar el dolor, porque lo cierto es que nunca te abandona y la vida siempre lo acrecienta.





